martes, 26 de abril de 2016
Lecturas del 26/04/2016: Martes de la quinta semana de Pascua
PRIMERA LECTURA
(Libro de los Hechos de los Apóstoles 14,19-28.)
Vinieron de Antioquía y de Iconio algunos judíos que lograron convencer a la multitud. Entonces apedrearon a Pablo y, creyéndolo muerto, lo arrastraron fuera de la ciudad. Pero él se levantó y, rodeado de sus discípulos, regresó a la ciudad. Al día siguiente, partió con Bernabé rumbo a Derbe. Después de haber evangelizado esta ciudad y haber hecho numerosos discípulos, volvieron a Listra, a Iconio y a Antioquía de Pisidia. Confortaron a sus discípulos y los exhortaron a perseverar en la fe, recordándoles que es necesario pasar por muchas tribulaciones para entrar en el Reino de Dios. En cada comunidad establecieron presbíteros, y con oración y ayuno, los encomendaron al Señor en el que habían creído. Atravesaron Pisidia y llegaron a Panfilia. Luego anunciaron la Palabra en Perge y descendieron a Atalía. Allí se embarcaron para Antioquía, donde habían sido encomendados a la gracia de Dios para realizar la misión que acababan de cumplir. A su llegada, convocaron a los miembros de la Iglesia y les contaron todo lo que Dios había hecho con ellos y cómo había abierto la puerta de la fe a los paganos. Después permanecieron largo tiempo con los discípulos.
-------
SALMO
(Salmo 145(144),10-11.12-13ab.21.)
Que todas tus obras te den gracias, Señor,
y tus fieles te bendigan;
que anuncien la gloria de tu reino
y proclamen tu poder.
Así manifestarán a los hombres tu fuerza
y el glorioso esplendor de tu reino:
tu reino es un reino eterno,
y tu dominio permanece para siempre.
Mi boca proclamará la alabanza del Señor:
que todos los vivientes bendigan su santo Nombre,
desde ahora y para siempre.
-------
EVANGELIO
(Juan 14,27-31a)
Jesús dijo a sus discípulos: «Les dejo la paz, les doy mi paz, pero no como la da el mundo. ¡No se inquieten ni teman! Me han oído decir: 'Me voy y volveré a ustedes'. Si me amaran, se alegrarían de que vuelva junto al Padre, porque el Padre es más grande que yo. Les he dicho esto antes que suceda, para que cuando se cumpla, ustedes crean. Ya no hablaré mucho más con ustedes, porque está por llegar el Príncipe de este mundo: él nada puede hacer contra mí, pero es necesario que el mundo sepa que yo amo al Padre y obro como él me ha ordenado.»
-------
COMENTARIO
(San Columbano (563-615), monje, fundador de monasterios)
Moisés escribió en la Ley: "Dios hizo al hombre a su imagen y semejanza." (Gn 1,26)...Pues, nos toca a nosotros reflejar a nuestro Dios, nuestro Padre, la imagen de su santidad... No seamos pintores de una imagen extraña...Y para que no introduzcamos en nosotros la imagen del orgullo ¡dejemos que Cristo pinte en nosotros su imagen¡ Lo hizo cuando dijo: "Os dejo la paz, os doy mi propia paz." (Jn 14,27)
Pero ¿a qué sirve saber que esta paz es buena para nosotros si no la guardamos con cuidado? Lo bueno es a menudo muy frágil, y los bienes preciosos necesitan un cuidado esmerado y una gran vigilancia. La paz es muy frágil y se puede perder por una palabra dicha con ligereza o por una pequeña herida causada al hermano. Ahora bien, no hay nada que guste tanto a los humanos como hablar palabras ociosas y ocuparse de cosas que no les importa, hacer discursos vanos y criticar a los ausentes. De ahí se desprende que los que no puedan decir con el profeta: "El Señor me ha dado una lengua de discípulo para que sepa sostener con mi palabra al abatido." (Is 50,4), se callen, o bien, si dicen alguna palabra que sea una palabra de paz... "La plenitud de la Ley consiste en el amor." (cf Rm 13,8) ¡Que Nuestro Señor y Salvador Jesucristo se digne inspirar nuestras palabras, él que es el autor de la paz y el Dios del amor.
-------
REFLEXCIÓN
“Mi paz os doy”
El Señor ha derramado la paz en nuestro corazón y está presente dentro de nosotros, con el Padre y el Espíritu Santo. Esto nos da un sentido de seguridad y de fuerza, si Dios está con nosotros, ¿quién estará en contra?
Sin embargo, a menudo nos inquietamos y atemorizamos, ya que el mundo se presenta amenazante, los pasiones no dan tregua, todo parece como si Dios no existiera”, y Dios calla dentro de nosotros, juega a esconderse, no responde. Entonces nuestro corazón se espanta, nos asalta la duda y la paz queda asediada. Entonces ahora es cuando debemos recordar que Dios está presente en la luz oscura de la fe, que hemos de ejercitar en esos momentos para oír aquello que no oímos, para ver aquello que no vemos, para aferrarnos a un agarradero que hemos de buscar en la niebla. Es, en efecto, la fe lo que está en la base de la paz, que, de hecho, procede de la comunión con Dios. Fe en el Dios ya presente, pero no poseído aún en plenitud; fe que se madura con el tiempo, que se perfecciona en la búsqueda, que se purifica a través de los acontecimientos más duros y atroces de nuestro vivir.
La paz procede de una mirada de fe sobre la realidad de un Dios presente, aunque buscado con todo el ardor de un corazón herido por el sentimiento de su ausencia. La paz viene cuando se comprende y se acepta el misterio de la ausencia de Dios también en su presencia, en su silencio, en el sufrimiento y el misterio de la cruz como momento más elevado del amor de Dios y del testimonio de nuestro amor por Él.
Podremos ser cristianos normales o seres vulgares, hombres descreídos o personajes mundanos, pero con la fe y la esperanza nos va a ser muy difícil dudar acerca de la verdad del evangelio, de la realidad de Dios.
-------
ORACIÓN
¡Señor!
¡Colma de esperanza mi corazón
y de dulzura mis labios!
Pon en mis ojos la luz que acaricia y purifica,
en mis manos el gesto que perdona.
Dame el valor para la lucha,
compasión para las injurias,
misericordia para la ingratitud y la injusticia.
Líbrame de la envidia
y de la ambición mezquina,
del odio y de la venganza.
Y que al volver hoy nuevamente
al calor de mi lecho, pueda,
en lo más íntimo de mi ser,
sentirte a Tí presente.
Amén.
-
domingo, 24 de abril de 2016
Lecturas del 24/04/2016: Quinto domingo de Pascua
(Libro de los Hechos de los Apóstoles 14,21b-27.)
Después de haber evangelizado esta ciudad y haber hecho numerosos discípulos, volvieron a Listra, a Iconio y a Antioquía de Pisidia. Confortaron a sus discípulos y los exhortaron a perseverar en la fe, recordándoles que es necesario pasar por muchas tribulaciones para entrar en el Reino de Dios. En cada comunidad establecieron presbíteros, y con oración y ayuno, los encomendaron al Señor en el que habían creído. Atravesaron Pisidia y llegaron a Panfilia. Luego anunciaron la Palabra en Perge y descendieron a Atalía. Allí se embarcaron para Antioquía, donde habían sido encomendados a la gracia de Dios para realizar la misión que acababan de cumplir. A su llegada, convocaron a los miembros de la Iglesia y les contaron todo lo que Dios había hecho con ellos y cómo había abierto la puerta de la fe a los paganos.
-------
SALMO
(Salmo 145(144),8-9.10-11.12-13ab.)
El Señor es bondadoso y compasivo,
lento para enojarse y de gran misericordia;
el Señor es bueno con todos
y tiene compasión de todas sus criaturas.
Que todas tus obras te den gracias, Señor,
y tus fieles te bendigan;
que anuncien la gloria de tu reino
y proclamen tu poder.
Así manifestarán a los hombres tu fuerza
y el glorioso esplendor de tu reino:
tu reino es un reino eterno,
y tu dominio permanece para siempre.
-------
SEGUNDA LECTURA
(Apocalipsis 21,1-5a.)
Después vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra desaparecieron, y el mar ya no existe más. Vi la Ciudad santa, la nueva Jerusalén, que descendía del cielo y venía de Dios, embellecida como una novia preparada para recibir a su esposo. Y oí una voz potente que decía desde el trono: "Esta es la morada de Dios entre los hombres: él habitará con ellos, ellos serán su pueblo, y el mismo Dios estará con ellos. El secará todas sus lágrimas, y no habrá más muerte, ni pena, ni queja, ni dolor, porque todo lo de antes pasó". Y el que estaba sentado en el trono dijo: "Yo hago nuevas todas las cosas". Y agregó: "Escribe que estas palabras son verdaderas y dignas de crédito.
-------
EVANGELIO
(Juan 13,31-33a.34-35)
Después que Judas salió, Jesús dijo: "Ahora el Hijo del hombre ha sido glorificado y Dios ha sido glorificado en él. Si Dios ha sido glorificado en él, también lo glorificará en sí mismo, y lo hará muy pronto. Hijos míos, ya no estaré mucho tiempo con ustedes. Ustedes me buscarán, pero yo les digo ahora lo mismo que dije a los judíos: 'A donde yo voy, ustedes no pueden venir'. Les doy un mandamiento nuevo: ámense los unos a los otros. Así como yo los he amado, ámense también ustedes los unos a los otros. En esto todos reconocerán que ustedes son mis discípulos: en el amor que se tengan los unos a los otros".
-------
COMENTARIO
(Beata Teresa de Calcuta (1910-1997), fundadora de las Hermanas Misioneras de la Caridad)
Yo digo siempre que el amor comienza en la propia casa. Primero está vuestra familia, luego vuestra ciudad. Es fácil pretender amar a la gente que está muy lejos, pero mucho menos fácil, amar a los que conviven con nosotros muy estrechamente. Desconfío de los grandes proyectos impersonales, porque lo que cuenta realmente es cada persona. Para llegar a amar a alguien de verdad, uno se tiene que acercar de veras. Todo el mundo tiene necesidad de amor. Cada uno de nosotros necesita saber que significa algo para los demás y que tiene un valor inestimable a los ojos de Dios. Cristo dijo: "Amaos los unos a los otros, como yo os he amado." (Jn 15,12) También ha dicho: "...cuando lo hicisteis con uno de estos mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis." (Mt 25,40) Amamos a Cristo en cada pobre, y cada ser humano en el mundo es pobre en algún aspecto. Dijo: "Tuve hambre, y me disteis de comer... estaba desnudo y me vestisteis." (Mt 25,35) Siempre recuerdo a mis hermanas y a nuestros hermanos que nuestra jornada está hecha de veinticuatro horas con Jesús.
-------
REFLEXIÓN
“Ámense los unos a los otros. Así como yo los he amado”
El amor al igual que la fe es el “deber” de ser o no ser del Cristiano, es el elemento que nos constituye como cristiano, amo porque sigo a Jesús, “amar como Él nos ha amado”, este amor debe ser un amor desinteresado, que sabe acoger y ponerse al servicio del otro, sin límites y discriminaciones, que sabe afirmar la vida, el crecimiento, la libertad y la felicidad de los demás. Hoy se habla mucho de amor, confundiéndolo en su contenido más hondo, los creyentes, debemos desarrollar la capacidad de amor siguiendo el estilo de Jesús.
“El primer cielo y la primera tierra desaparecieron, y el mar ya no existe”, este mundo viejo, marcado por el pecado desaparecerá y el mar no existirá, representado como imagen de la fuerza caótica del mal, y surgirá un mundo nuevo, que ya comenzó con la Resurrección y Misericordia de Jesús llegando a su plenitud en la consumación final, para un nuevo y maravilloso comienzo. Pero el cielo nuevo y la tierra nueva son realidades que también Dios quiere en esta tierra, y para ello pide de nuestra colaboración para perfeccionar nuestro entorno, de manera que sea una imagen de lo que será el nuevo cielo “La vida eterna” y para eso quiere hacerse presente en la vida de los hombres y de la sociedad, un mundo de verdad y de vida, de santidad y de gracia, de justicia de amor y de paz, y el amor es el medio más eficaz para transformar nuestro mundo, donde todos, estemos abiertos al amor de Dios, seamos honrados, tolerantes y solidarios, y organicemos la vida social, la política, la economía, la cultura, desde los valores que favorecen la dignidad humana, la unión fraterna y la libertad.
“Venga a nosotros tu Reino”, no significa que debemos quedarnos de brazos cruzados esperando que llegue. Decir “Venga a nosotros tu Reino” significa que debemos caminar hacia él, construirlo aquí y ahora. Porque creemos en el Reino de Dios queremos vivirlo desde ya, como anticipo a su plena manifestación al final de los tiempos.
El reto es duro, pero la recompensa es eterna… ¿Te animas?
-------
ORACIÓN
Pidamos al Señor la gracia de ser personas sencillas y humildes, la gracia de saber llorar, la gracia de ser humildes, la gracia de trabajar por la justicia y la paz, y sobre todo la gracia de dejarnos perdonar por Dios para convertirnos en instrumentos de su misericordia. Papa Francisco.
Señor que podamos aprender a amarnos unos a otros
como Jesús nos amó: sin medida y hasta el fin.
Gracias por el amor que nos has mostrado.
Que nuestro amor dé testimonio
de todo el amor que hemos recibido de ti,
para que nuestros esfuerzos
por difundir tu justicia y alegría
lleve a los hermanos a reconocerte
como el único Dios verdadero,
y a acoger y aceptar gozosamente
a quien tú nos has enviado,
Jesucristo nuestro Señor.
sábado, 23 de abril de 2016
Lecturas del 23/04/2016: Sábado de la cuarta semana de Pascua
(Libro de los Hechos de los Apóstoles 13,44-52.)
Casi toda la ciudad se reunió el sábado siguiente para escuchar la Palabra de Dios.
Al ver esa multitud, los judíos se llenaron de envidia y con injurias contradecían las palabras de Pablo. Entonces Pablo y Bernabé, con gran firmeza, dijeron: "A ustedes debíamos anunciar en primer lugar la Palabra de Dios, pero ya que la rechazan y no se consideran dignos de la Vida eterna, nos dirigimos ahora a los paganos. Así nos ha ordenado el Señor: Yo te he establecido para ser la luz de las naciones, para llevar la salvación hasta los confines de la tierra". Al oír esto, los paganos, llenos de alegría, alabaron la Palabra de Dios, y todos los que estaban destinados a la Vida eterna abrazaron la fe. Así la Palabra del Señor se iba extendiendo por toda la región. Pero los judíos instigaron a unas mujeres piadosas que pertenecían a la aristocracia y a los principales de la ciudad, provocando una persecución contra Pablo y Bernabé, y los echaron de su territorio. Estos, sacudiendo el polvo de sus pies en señal de protesta contra ellos, se dirigieron a Iconio. Los discípulos, por su parte, quedaron llenos de alegría y del Espíritu Santo.
-------
SALMO
(Salmo 98(97),1.2-3ab.3cd-4.)
Canten al Señor un canto nuevo,
porque él hizo maravillas:
su mano derecha y su santo brazo
le obtuvieron la victoria.
El Señor manifestó su victoria,
reveló su justicia a los ojos de las naciones:
se acordó de su amor y su fidelidad
en favor del pueblo de Israel.
Los confines de la tierra han contemplado
el triunfo de nuestro Dios.
Aclame al Señor toda la tierra,
prorrumpan en cantos jubilosos.
-------
EVANGELIO
(Juan 14,7-14)
Jesús dijo a sus discípulos: "Si ustedes me conocen, conocerán también a mi Padre. Ya desde ahora lo conocen y lo han visto". Felipe le dijo: "Señor, muéstranos al Padre y eso nos basta". Jesús le respondió: "Felipe, hace tanto tiempo que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conocen? El que me ha visto, ha visto al Padre. ¿Cómo dices: 'Muéstranos al Padre'? ¿No crees que yo estoy en el Padre y que el Padre está en mí? Las palabras que digo no son mías: el Padre que habita en mí es el que hace las obras. Créanme: yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Créanlo, al menos, por las obras. Les aseguro que el que cree en mí hará también las obras que yo hago, y aún mayores, porque yo me voy al Padre." Y yo haré todo lo que ustedes pidan en mi Nombre, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si ustedes me piden algo en mi Nombre, yo lo haré."
-------
COMENTARIO
(Orígenes (c. 185-253), presbítero y teólogo)
Me parece que el que se prepara para orar debe antes recogerse y prepararse un poco, para estar más presto, más atento al conjunto de su oración. Debe igualmente alejar de su pensamiento todas las ansiedades y todas las turbaciones, y esforzarse para acordarse de la grandeza de quién se le acerca, pensar cuan impío es si se presenta ante Dios sin prestar atención, sin esfuerzo, con una especie de desenfado nocivo, en fin, rechazar todos los pensamientos extraños.
Cuando se va a orar es necesario presentarse, por decirlo de alguna manera, con el alma entre las manos, el espíritu levantado con la mirada puesta en Dios, antes de levantarse apartará el espíritu de la tierra para ofrecerlo al Señor del universo, y por fin, si deseamos que Dios se olvide del mal que hemos cometido contra él mismo, contra los prójimos o contra la recta razón, hemos de dejar todo resentimiento causado por alguna ofensa que creamos haber recibido.
Puesto que son innumerables las actitudes corporales, hemos de preferir sobre todas las demás, aquellas que consisten en extender las manos y aquellas en que elevamos los ojos al cielo, para expresar con el cuerpo actitudes que son imagen de las disposiciones del alma durante la oración…, pero las circunstancias pueden llevarnos a veces a orar sentados… o incluso acostados… La oración de rodillas es necesaria cuando alguien se acusa ante Dios de sus propios pecados, suplicándole que le cure y que le absuelva. Estar de rodillas es símbolo de este prosternarse y someterse del cual habla Pablo cuando escribe: "Doblo las rodillas ante el Padre, de quien toma nombre toda la familia en el cielo y en la tierra" (Ef 3,14-15). Esto es arrodillarse espiritualmente, llamado así porque toda criatura adora a Dios en nombre de Jesús y humildemente se somete a él. El apóstol Pablo parece hacer alusión a ello cuando dice: "Que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra y en el abismo" (Fl 2,10).
-------
REFLEXIÓN
“Creed a mis obras: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y aún mayores”
Nosotros la comunidad cristiana de hoy, al igual a los que nos precedieron, está integrada por hombres que, reunidos en Cristo, somos guiados por el Espíritu Santo en nuestro peregrinar diario y vivir una vida acorde a las exigencias de la palabra, para al final de nuestro camino llegara a la vida eterna, esta es nuestra meta la cual explica y rige todo nuestro obrar.
Los cristianos debemos recorre la vida como verdaderos hijo de Dios, de ahí nace un caminar alegre y lleno de esperanza, bajo este deseo podremos soportar todas las vicisitudes de la vida misma, como lo hicieron los mártires, está claro el porqué, pues no es sólo un deseo humano noble y bueno, sino una ayuda continua del Espíritu Santo.
Todo nuestro caminar y obrar debe ir acompañado de la oración y pedir a Dios que nos permita vivir con el deseo de llegar a Él al final de la vida, amparados por su infinita misericordia y sobretodo guiados por su Espíritu de Amor. Obrar, orar y vivir la gracia del Espíritu es demostrar mi gratitud a Dios por su infinito amor,
Señor, que tu Hijo esté presente en todas nuestras obras que hagamos en Tu nombre para que al igual que Él, seamos signos de Tu presencia en el mundo.
-------
ORACIÓN
Señor Dios nuestro:
Por medio de tu Hijo Jesucristo
tú viniste a nuestro mundo
para salvar a los hombres
en su situación y mentalidad concretas.
Por medio de Jesucristo,
que está con nosotros ahora,
abre a tu Iglesia, a los misioneros y a todos nosotros
para que sepamos acoger con amor
a todos los hombres,
hermanas y hermanos nuestros,
y para acompañarlos con humildad
desde dentro de su cultura y mentalidad
por el camino que conduce a ti.
Estamos seguros, oh Dios Padre,
de que escucharás nuestra oración,
ya que te lo pedimos en el nombre de Jesús el Señor.
viernes, 22 de abril de 2016
Lecturas del día 21/04/2016: Viernes de la cuarta semana de Pascua
PRIMERA LECTURA
(Libro de los Hechos de los Apóstoles 13,26-33.)
Habiendo llegado Pablo a Antioquía de Pisidia, decía en la sinagoga: "Hermanos, este mensaje de salvación está dirigido a ustedes: los descendientes de Abraham y los que temen a Dios. En efecto, la gente de Jerusalén y sus jefes no reconocieron a Jesús, ni entendieron las palabras de los profetas que se leen cada sábado, pero las cumplieron sin saberlo, condenando a Jesús. Aunque no encontraron nada en él que mereciera la muerte, pidieron a Pilato que lo condenara. Después de cumplir todo lo que estaba escrito de él, lo bajaron del patíbulo y lo pusieron en el sepulcro. Pero Dios lo resucitó de entre los muertos y durante un tiempo se apareció a los que habían subido con él de Galilea a Jerusalén, los mismos que ahora son sus testigos delante del pueblo. Y nosotros les anunciamos a ustedes esta Buena Noticia: la promesa que Dios hizo a nuestros padres, fue cumplida por él en favor de sus hijos, que somos nosotros, resucitando a Jesús, como está escrito en el Salmo segundo: Tú eres mi Hijo; yo te he engendrado hoy."
-------
SALMO
(Salmo 2,6-7.8-9.10-11.)
«Yo mismo establecí a mi Rey
en Sión, mi santa Montaña.»
Voy a proclamar el decreto del Señor:
Él me ha dicho: «Tú eres mi hijo,
yo te he engendrado hoy.»
«Pídeme, y te daré las naciones como herencia,
y como propiedad, los confines de la tierra."
Los quebrarás con un cetro de hierro,
los destrozarás como a un vaso de arcilla»
Por eso, reyes, sean prudentes;
aprendan, gobernantes de la tierra.
Sirvan al Señor con temor
-------
EVANGELIO
(Juan 14,1-6)
Jesús dijo a sus discípulos: "No se inquieten. Crean en Dios y crean también en mí. En la Casa de mi Padre hay muchas habitaciones; si no fuera así, se lo habría dicho a ustedes. Yo voy a prepararles un lugar. Y cuando haya ido y les haya preparado un lugar, volveré otra vez para llevarlos conmigo, a fin de que donde yo esté, estén también ustedes. Ya conocen el camino del lugar adonde voy". Tomás le dijo: "Señor, no sabemos adónde vas. ¿Cómo vamos a conocer el camino?". Jesús le respondió: "Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre, sino por mí."
-------
COMENTARIO
(San Agustín (354-430), obispo de Hipona (África del Norte), doctor de la Iglesia)
«Yo soy el camino, la verdad y la vida.» Con estas palabras Cristo parece decirnos: «¿Por dónde quieres tú pasar? Yo soy el camino. ¿Dónde quieres llegar? Yo soy la verdad, ¿Dónde quieres residir? Yo soy la vida.» Caminemos, pues, con toda seguridad sobre el camino; fuera del camino, temamos las trampas, porque en el camino el enemigo no se atreve atacar –el camino, es Cristo- pero fuera del camino levanta sus trampas...
Nuestro camino es Cristo en su humildad; Cristo verdad y vida, es Cristo en su grandeza, en su divinidad. Si tú andas por el camino de humildad, llegarás al Altísimo; si en tu debilidad no menosprecias la humildad, tú residirás lleno de fuerza en el Altísimo. ¿Por qué Cristo ha escogido el camino de la humildad? Es a causa de tu debilidad que estaba allí como un obstáculo insuperable; es para liberarte a ti que un tan gran médico ha venido hacia ti. Tú no podías ir hacia él; es él quien ha venido hasta ti. Ha venido para enseñarte la humildad, este camino de retorno, porque es el orgullo el que nos privaba de llegar a la vida que nos había hecho perder...
Entonces Jesús, siendo nuestro camino, nos grita: ¡Entrad por la puerta estrecha! (Mt 7,13). El hombre se esfuerza para entrar, pero la hinchazón del orgullo se lo impide. Aceptemos el remedio de la humildad, bebamos esta medicina amarga pero saludable... El hombre, hinchado de orgullo pregunta: ¿Cómo podré entrar yo? Cristo nos responde: «Yo soy el camino, entra por mí. Yo soy la puerta (Jn 10,7) ¡por qué buscas en otra parte?» Para que tú no te extravíes, él lo ha hecho todo por ti, y te dice: «Sé humilde, sé dulce» (Mt 11,29).
-------
REFLEXIÓN
“Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida”
Que no halla confusión hacia dónde vamos si seguimos a Jesús, después de la resurrección sabemos que él ha ido al Padre, es decir, al cielo y es precisamente ahí en donde nos ha preparado una habitación y queremos ir.
¿Cuál es el camino para llegar a dónde va Jesús? El camino para llegar al cielo es una vida vivida en Jesús, con Jesús, de acuerdo a Jesús, para Jesús, desde Jesús. "Vivir en Cristo", como lo dice Pablo, de manera que ya no soy yo quien vive sino que es Cristo quien vive en mí. Es un proceso de despojarse del hombre viejo, del hombre que quiere vivir en sí mismo, para sí mismo y desde su propio egoísmo.
El camino es revestirnos de Jesús, buscar: tener las mismas actitudes de él, que siendo Dios se rebajó hasta hacerse semejante a nosotros, a "seguir las huellas de nuestro pastor". Si verdaderamente queremos llegar un día a habitar el lugar preparado por Jesús para cada uno de nosotros, ya sabemos cuál es el camino: “Jesús mismo”.
No somos Cristianos Católicos por seguir unos mandamientos o creer en una doctrina, sino por seguir a una persona, que nos ama. “Jesús”: queremos ocupar esa habitación que con tanto amor nos has preparado para cada uno de nosotros. No permitas que seamos indiferente a esta maravillosa verdad. Ayúdanos a permanecer siempre cerca de Ti, por la frescura y la delicadeza de la vida de gracia, por los momentos de oración y por la fidelidad a las inspiraciones del Espíritu Santo.
¿Te animas a seguir ese Camino?
-------
ORACIÓN
Jesús,
condúcenos al Padre.
Queremos seguir tu huella
y transitar tu camino.
Reconocemos en ti
al Señor de la Vida,
quien llena nuestra esperanza
y fortalece nuestra fe.
Guíanos hacia el Padre Bueno,
por los senderos del Reino,
viviendo como hombres y mujeres nuevos,
solidarios, alegres, generosos,
aprendiendo a compartir con todos
y trabajando por la justicia y la paz
en nuestras comunidades.
- Que así sea Señor –
-
Enviado desde Evangelio del día:
(Libro de los Hechos de los Apóstoles 13,26-33.)
Habiendo llegado Pablo a Antioquía de Pisidia, decía en la sinagoga: "Hermanos, este mensaje de salvación está dirigido a ustedes: los descendientes de Abraham y los que temen a Dios. En efecto, la gente de Jerusalén y sus jefes no reconocieron a Jesús, ni entendieron las palabras de los profetas que se leen cada sábado, pero las cumplieron sin saberlo, condenando a Jesús. Aunque no encontraron nada en él que mereciera la muerte, pidieron a Pilato que lo condenara. Después de cumplir todo lo que estaba escrito de él, lo bajaron del patíbulo y lo pusieron en el sepulcro. Pero Dios lo resucitó de entre los muertos y durante un tiempo se apareció a los que habían subido con él de Galilea a Jerusalén, los mismos que ahora son sus testigos delante del pueblo. Y nosotros les anunciamos a ustedes esta Buena Noticia: la promesa que Dios hizo a nuestros padres, fue cumplida por él en favor de sus hijos, que somos nosotros, resucitando a Jesús, como está escrito en el Salmo segundo: Tú eres mi Hijo; yo te he engendrado hoy."
-------
SALMO
(Salmo 2,6-7.8-9.10-11.)
«Yo mismo establecí a mi Rey
en Sión, mi santa Montaña.»
Voy a proclamar el decreto del Señor:
Él me ha dicho: «Tú eres mi hijo,
yo te he engendrado hoy.»
«Pídeme, y te daré las naciones como herencia,
y como propiedad, los confines de la tierra."
Los quebrarás con un cetro de hierro,
los destrozarás como a un vaso de arcilla»
Por eso, reyes, sean prudentes;
aprendan, gobernantes de la tierra.
Sirvan al Señor con temor
-------
EVANGELIO
(Juan 14,1-6)
Jesús dijo a sus discípulos: "No se inquieten. Crean en Dios y crean también en mí. En la Casa de mi Padre hay muchas habitaciones; si no fuera así, se lo habría dicho a ustedes. Yo voy a prepararles un lugar. Y cuando haya ido y les haya preparado un lugar, volveré otra vez para llevarlos conmigo, a fin de que donde yo esté, estén también ustedes. Ya conocen el camino del lugar adonde voy". Tomás le dijo: "Señor, no sabemos adónde vas. ¿Cómo vamos a conocer el camino?". Jesús le respondió: "Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre, sino por mí."
-------
COMENTARIO
(San Agustín (354-430), obispo de Hipona (África del Norte), doctor de la Iglesia)
«Yo soy el camino, la verdad y la vida.» Con estas palabras Cristo parece decirnos: «¿Por dónde quieres tú pasar? Yo soy el camino. ¿Dónde quieres llegar? Yo soy la verdad, ¿Dónde quieres residir? Yo soy la vida.» Caminemos, pues, con toda seguridad sobre el camino; fuera del camino, temamos las trampas, porque en el camino el enemigo no se atreve atacar –el camino, es Cristo- pero fuera del camino levanta sus trampas...
Nuestro camino es Cristo en su humildad; Cristo verdad y vida, es Cristo en su grandeza, en su divinidad. Si tú andas por el camino de humildad, llegarás al Altísimo; si en tu debilidad no menosprecias la humildad, tú residirás lleno de fuerza en el Altísimo. ¿Por qué Cristo ha escogido el camino de la humildad? Es a causa de tu debilidad que estaba allí como un obstáculo insuperable; es para liberarte a ti que un tan gran médico ha venido hacia ti. Tú no podías ir hacia él; es él quien ha venido hasta ti. Ha venido para enseñarte la humildad, este camino de retorno, porque es el orgullo el que nos privaba de llegar a la vida que nos había hecho perder...
Entonces Jesús, siendo nuestro camino, nos grita: ¡Entrad por la puerta estrecha! (Mt 7,13). El hombre se esfuerza para entrar, pero la hinchazón del orgullo se lo impide. Aceptemos el remedio de la humildad, bebamos esta medicina amarga pero saludable... El hombre, hinchado de orgullo pregunta: ¿Cómo podré entrar yo? Cristo nos responde: «Yo soy el camino, entra por mí. Yo soy la puerta (Jn 10,7) ¡por qué buscas en otra parte?» Para que tú no te extravíes, él lo ha hecho todo por ti, y te dice: «Sé humilde, sé dulce» (Mt 11,29).
-------
REFLEXIÓN
“Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida”
Que no halla confusión hacia dónde vamos si seguimos a Jesús, después de la resurrección sabemos que él ha ido al Padre, es decir, al cielo y es precisamente ahí en donde nos ha preparado una habitación y queremos ir.
¿Cuál es el camino para llegar a dónde va Jesús? El camino para llegar al cielo es una vida vivida en Jesús, con Jesús, de acuerdo a Jesús, para Jesús, desde Jesús. "Vivir en Cristo", como lo dice Pablo, de manera que ya no soy yo quien vive sino que es Cristo quien vive en mí. Es un proceso de despojarse del hombre viejo, del hombre que quiere vivir en sí mismo, para sí mismo y desde su propio egoísmo.
El camino es revestirnos de Jesús, buscar: tener las mismas actitudes de él, que siendo Dios se rebajó hasta hacerse semejante a nosotros, a "seguir las huellas de nuestro pastor". Si verdaderamente queremos llegar un día a habitar el lugar preparado por Jesús para cada uno de nosotros, ya sabemos cuál es el camino: “Jesús mismo”.
No somos Cristianos Católicos por seguir unos mandamientos o creer en una doctrina, sino por seguir a una persona, que nos ama. “Jesús”: queremos ocupar esa habitación que con tanto amor nos has preparado para cada uno de nosotros. No permitas que seamos indiferente a esta maravillosa verdad. Ayúdanos a permanecer siempre cerca de Ti, por la frescura y la delicadeza de la vida de gracia, por los momentos de oración y por la fidelidad a las inspiraciones del Espíritu Santo.
¿Te animas a seguir ese Camino?
-------
ORACIÓN
Jesús,
condúcenos al Padre.
Queremos seguir tu huella
y transitar tu camino.
Reconocemos en ti
al Señor de la Vida,
quien llena nuestra esperanza
y fortalece nuestra fe.
Guíanos hacia el Padre Bueno,
por los senderos del Reino,
viviendo como hombres y mujeres nuevos,
solidarios, alegres, generosos,
aprendiendo a compartir con todos
y trabajando por la justicia y la paz
en nuestras comunidades.
- Que así sea Señor –
-
Enviado desde Evangelio del día:
jueves, 21 de abril de 2016
Lecturas del 21/04/2016: Jueves de la cuarta semana de Pascua
PRIMERA LECTURA
(Libro de los Hechos de los Apóstoles 13,13-25.)
Desde Pafos, donde se embarcaron, Pablo y sus compañeros llegaron a Perge de Panfilia. Juan se separó y volvió a Jerusalén, pero ellos continuaron su viaje, y de Perge fueron a Antioquía de Pisidia. El sábado entraron en la sinagoga y se sentaron. Después de la lectura de la Ley y de los Profetas, los jefes de la sinagoga les mandaron a decir: "Hermanos, si tienen que dirigir al pueblo alguna exhortación, pueden hablar". Entonces Pablo se levantó y, pidiendo silencio con un gesto, dijo: "Escúchenme, israelitas y todos los que temen a Dios. El Dios de este Pueblo, el Dios de Israel, eligió a nuestros padres y los convirtió en un gran Pueblo, cuando todavía vivían como extranjeros en Egipto. Luego, con el poder de su brazo, los hizo salir de allí y los cuidó durante cuarenta años en el desierto. Después, en el país de Canaán, destruyó a siete naciones y les dio en posesión sus tierras, al cabo de unos cuatrocientos cincuenta años. A continuación, les dio Jueces hasta el profeta Samuel. Pero ellos pidieron un rey y Dios les dio a Saúl, hijo de Quis, de la tribu de Benjamín, por espacio de cuarenta años. Y cuando Dios desechó a Saúl, les suscitó como rey a David, de quien dio este testimonio: He encontrado en David, el hijo de Jesé, a un hombre conforme a mi corazón que cumplirá siempre mi voluntad. De la descendencia de David, como lo había prometido, Dios hizo surgir para Israel un Salvador, que es Jesús. Como preparación a su venida, Juan había predicado un bautismo de penitencia a todo el pueblo de Israel. Y al final de su carrera, Juan decía: 'Yo no soy el que ustedes creen, pero sepan que después de mí viene aquel a quien yo no soy digno de desatar las sandalias'.
-------
SALMO
(Salmo 89(88),2-3.21-22.25.27.)
Cantaré eternamente el amor del Señor,
proclamaré tu fidelidad por todas las generaciones.
Porque tú has dicho:
«Mi amor se mantendrá eternamente,
mi fidelidad está afianzada en el cielo.»
«Encontré a David, mi servidor,
y lo ungí con el óleo sagrado,
para que mi mano esté siempre con él
y mi brazo lo haga poderoso.»
Mi fidelidad y mi amor lo acompañarán,
su poder crecerá a causa de mi Nombre:
El me dirá: «Tú eres mi padre,
mi Dios, mi Roca salvadora.»
-------
EVANGELIO
(Juan 13,16-20)
Después de haber lavado los pies a los discípulos, Jesús les dijo: "Les aseguro que el servidor no es más grande que su señor, ni el enviado más grande que el que lo envía. Ustedes serán felices si, sabiendo estas cosas, las practican. No lo digo por todos ustedes; yo conozco a los que he elegido. Pero es necesario que se cumpla la Escritura que dice: El que comparte mi pan se volvió contra mí. Les digo esto desde ahora, antes que suceda, para que cuando suceda, crean que Yo Soy. Les aseguro que el que reciba al que yo envíe, me recibe a mí, y el que me recibe, recibe al que me envió".
-------
COMENTARIO
(Santa Teresa del Niño Jesús (1873-1897), carmelita descalza, doctora de la Iglesia)
Ser tu esposa, oh Jesús, ser carmelita, ser por mi unión contigo la madre de las almas, me debería ser suficiente. Pero no es así. Sin duda alguna que estos tres privilegios son mi vocación –carmelita, esposa y madre- y sin embargo siento dentro de mí otras vocaciones… Siento la necesidad, el deseo de llevar a cabo por ti, Jesús, todas las obras más heroicas…. A pesar de mi pequeñez, quisiera iluminar las almas como lo han hecho los profetas, los doctores; tengo la vocación de ser apóstol. Quisiera recorrer la tierra, predicar tu nombre y plantar, sobre la tierra de los infieles, tu Cruz gloriosa, pero, oh amado mío, una sola misión no me bastaría, quisiera al mismo tiempo anunciar el Evangelio en las cinco partes del mundo y hasta las islas más alejadas. Quisiera ser misionera no solamente por algunos años, sino que quisiera haberlo sido desde la creación del mundo y serlo hasta la consumación de los siglos…
¡Oh Jesús mío! ¿Qué vas a responder a todos mis delirios? ¿Acaso hay un alma más pequeña, más débil que la mía? Y sin embargo, a causa de mi misma pequeñez tú has querido, Señor, colmar mis pequeños deseos infantiles, y quieres hoy colmar mis otros deseos más grandes que el universo… He comprendido que el amor encierra en sí todas las vocaciones, que el amor lo es todo, que comprende todos los tiempos y lugares; en una palabra, que es eterno… Mi vocación, por fin la he encontrado, mi vocación, es el amor.
-------
REFLEXIÓN
¿Crean que Yo Soy?
Hoy Jesús nos está pidiendo que no nos limitemos a “leer” las Sagradas Escrituras; que tenemos que actualizarlas, encontrar el mensaje de Él en los “signos de los tiempos”, en todos los acontecimientos, positivos y negativos, personales y colectivos, los cuales, cuando los interpretemos a la luz del Evangelio, nos trasmita un mensaje claro de lo que Cristo nos quiere decir.
Jesús continúa esperando de nosotros hacernos una revisión de nuestra conducta, no solo exterior, sino de nuestra vida, de nuestro “ser”, aunque nos parezca difícil cumplir con esa expectativa, preguntarnos; ¿Soy un verdadero “servidor”? ¿Hasta dónde estoy dispuesto a servir? ¿A quién sirvo? Jesús nos ha dado la medida y nos ha dicho: “dichosos vosotros si lo ponéis en práctica”.
El servidor de Jesús tiene que seguir sus pasos, esto implica amar sin límites, hasta que duela, no se trata meramente de “imitar” la conducta de Jesús, se trata de sentir igual que Él, de amar igual que Él, de convertirse en un servidor incondicional, en “esclavo” del hermano, “por amor”. Comprender que el amor encierra en sí todas las vocaciones, que el amor lo es todo, que comprende todos los tiempos y lugares; en una palabra, que es eterno…
Preguntarnos hoy, en estos tiempos que vivimos y actuamos: ¿Soy un “admirador” de Jesús o soy otro “Cristo”?.
-------
ORACIÓN
Oh Dios todopoderoso:
Tu Hijo Jesús nos recuerda hoy
que no somos mayores que tu Siervo
y servidor nuestro, Jesús,
nuestro Maestro y Señor.
Danos aguante y resistencia
para servirte a ti y a los hermanos
sin esperar recompensa o gratitud,
y para aceptar las dificultades y contradicciones,
que son parte de la vida cristiana,
y que son algo normal para los seguidores
de aquél que cargó la cruz por nosotros,
Jesucristo, nuestro Señor.
-
Enviado desde Evangelio del día:
(Libro de los Hechos de los Apóstoles 13,13-25.)
Desde Pafos, donde se embarcaron, Pablo y sus compañeros llegaron a Perge de Panfilia. Juan se separó y volvió a Jerusalén, pero ellos continuaron su viaje, y de Perge fueron a Antioquía de Pisidia. El sábado entraron en la sinagoga y se sentaron. Después de la lectura de la Ley y de los Profetas, los jefes de la sinagoga les mandaron a decir: "Hermanos, si tienen que dirigir al pueblo alguna exhortación, pueden hablar". Entonces Pablo se levantó y, pidiendo silencio con un gesto, dijo: "Escúchenme, israelitas y todos los que temen a Dios. El Dios de este Pueblo, el Dios de Israel, eligió a nuestros padres y los convirtió en un gran Pueblo, cuando todavía vivían como extranjeros en Egipto. Luego, con el poder de su brazo, los hizo salir de allí y los cuidó durante cuarenta años en el desierto. Después, en el país de Canaán, destruyó a siete naciones y les dio en posesión sus tierras, al cabo de unos cuatrocientos cincuenta años. A continuación, les dio Jueces hasta el profeta Samuel. Pero ellos pidieron un rey y Dios les dio a Saúl, hijo de Quis, de la tribu de Benjamín, por espacio de cuarenta años. Y cuando Dios desechó a Saúl, les suscitó como rey a David, de quien dio este testimonio: He encontrado en David, el hijo de Jesé, a un hombre conforme a mi corazón que cumplirá siempre mi voluntad. De la descendencia de David, como lo había prometido, Dios hizo surgir para Israel un Salvador, que es Jesús. Como preparación a su venida, Juan había predicado un bautismo de penitencia a todo el pueblo de Israel. Y al final de su carrera, Juan decía: 'Yo no soy el que ustedes creen, pero sepan que después de mí viene aquel a quien yo no soy digno de desatar las sandalias'.
-------
SALMO
(Salmo 89(88),2-3.21-22.25.27.)
Cantaré eternamente el amor del Señor,
proclamaré tu fidelidad por todas las generaciones.
Porque tú has dicho:
«Mi amor se mantendrá eternamente,
mi fidelidad está afianzada en el cielo.»
«Encontré a David, mi servidor,
y lo ungí con el óleo sagrado,
para que mi mano esté siempre con él
y mi brazo lo haga poderoso.»
Mi fidelidad y mi amor lo acompañarán,
su poder crecerá a causa de mi Nombre:
El me dirá: «Tú eres mi padre,
mi Dios, mi Roca salvadora.»
-------
EVANGELIO
(Juan 13,16-20)
Después de haber lavado los pies a los discípulos, Jesús les dijo: "Les aseguro que el servidor no es más grande que su señor, ni el enviado más grande que el que lo envía. Ustedes serán felices si, sabiendo estas cosas, las practican. No lo digo por todos ustedes; yo conozco a los que he elegido. Pero es necesario que se cumpla la Escritura que dice: El que comparte mi pan se volvió contra mí. Les digo esto desde ahora, antes que suceda, para que cuando suceda, crean que Yo Soy. Les aseguro que el que reciba al que yo envíe, me recibe a mí, y el que me recibe, recibe al que me envió".
-------
COMENTARIO
(Santa Teresa del Niño Jesús (1873-1897), carmelita descalza, doctora de la Iglesia)
Ser tu esposa, oh Jesús, ser carmelita, ser por mi unión contigo la madre de las almas, me debería ser suficiente. Pero no es así. Sin duda alguna que estos tres privilegios son mi vocación –carmelita, esposa y madre- y sin embargo siento dentro de mí otras vocaciones… Siento la necesidad, el deseo de llevar a cabo por ti, Jesús, todas las obras más heroicas…. A pesar de mi pequeñez, quisiera iluminar las almas como lo han hecho los profetas, los doctores; tengo la vocación de ser apóstol. Quisiera recorrer la tierra, predicar tu nombre y plantar, sobre la tierra de los infieles, tu Cruz gloriosa, pero, oh amado mío, una sola misión no me bastaría, quisiera al mismo tiempo anunciar el Evangelio en las cinco partes del mundo y hasta las islas más alejadas. Quisiera ser misionera no solamente por algunos años, sino que quisiera haberlo sido desde la creación del mundo y serlo hasta la consumación de los siglos…
¡Oh Jesús mío! ¿Qué vas a responder a todos mis delirios? ¿Acaso hay un alma más pequeña, más débil que la mía? Y sin embargo, a causa de mi misma pequeñez tú has querido, Señor, colmar mis pequeños deseos infantiles, y quieres hoy colmar mis otros deseos más grandes que el universo… He comprendido que el amor encierra en sí todas las vocaciones, que el amor lo es todo, que comprende todos los tiempos y lugares; en una palabra, que es eterno… Mi vocación, por fin la he encontrado, mi vocación, es el amor.
-------
REFLEXIÓN
¿Crean que Yo Soy?
Hoy Jesús nos está pidiendo que no nos limitemos a “leer” las Sagradas Escrituras; que tenemos que actualizarlas, encontrar el mensaje de Él en los “signos de los tiempos”, en todos los acontecimientos, positivos y negativos, personales y colectivos, los cuales, cuando los interpretemos a la luz del Evangelio, nos trasmita un mensaje claro de lo que Cristo nos quiere decir.
Jesús continúa esperando de nosotros hacernos una revisión de nuestra conducta, no solo exterior, sino de nuestra vida, de nuestro “ser”, aunque nos parezca difícil cumplir con esa expectativa, preguntarnos; ¿Soy un verdadero “servidor”? ¿Hasta dónde estoy dispuesto a servir? ¿A quién sirvo? Jesús nos ha dado la medida y nos ha dicho: “dichosos vosotros si lo ponéis en práctica”.
El servidor de Jesús tiene que seguir sus pasos, esto implica amar sin límites, hasta que duela, no se trata meramente de “imitar” la conducta de Jesús, se trata de sentir igual que Él, de amar igual que Él, de convertirse en un servidor incondicional, en “esclavo” del hermano, “por amor”. Comprender que el amor encierra en sí todas las vocaciones, que el amor lo es todo, que comprende todos los tiempos y lugares; en una palabra, que es eterno…
Preguntarnos hoy, en estos tiempos que vivimos y actuamos: ¿Soy un “admirador” de Jesús o soy otro “Cristo”?.
-------
ORACIÓN
Oh Dios todopoderoso:
Tu Hijo Jesús nos recuerda hoy
que no somos mayores que tu Siervo
y servidor nuestro, Jesús,
nuestro Maestro y Señor.
Danos aguante y resistencia
para servirte a ti y a los hermanos
sin esperar recompensa o gratitud,
y para aceptar las dificultades y contradicciones,
que son parte de la vida cristiana,
y que son algo normal para los seguidores
de aquél que cargó la cruz por nosotros,
Jesucristo, nuestro Señor.
-
Enviado desde Evangelio del día:
miércoles, 20 de abril de 2016
Lecturas del 20/04/2016: Miércoles de la cuarta semana de Pascua
PRIMERA LECTURA
(Libro de los Hechos de los Apóstoles 12,24-25.13,1-5a.)
Mientras tanto, la Palabra de Dios se difundía incesantemente. Bernabé y Saulo, una vez cumplida su misión, volvieron de Jerusalén a Antioquía, llevando consigo a Juan, llamado Marcos. En la Iglesia de Antioquía había profetas y doctores, entre los cuales estaban Bernabé y Simeón, llamado el Negro, Lucio de Cirene, Manahén, amigo de infancia del tetrarca Herodes, y Saulo. Un día, mientras celebraban el culto del Señor y ayunaban, el Espíritu Santo les dijo: "Resérvenme a Saulo y a Bernabé para la obra a la cual los he llamado". Ellos, después de haber ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron. Saulo y Bernabé, enviados por el Espíritu Santo, fueron a Seleucia y de allí se embarcaron para Chipre. Al llegar a Salamina anunciaron la Palabra de Dios en las sinagogas de los judíos, y Juan colaboraba con ellos.
-------
SALMO
(Salmo 67(66),2-3.5.6.8.)
El Señor tenga piedad y nos bendiga,
haga brillar su rostro sobre nosotros,
para que en la tierra se reconozca su dominio,
y su victoria entre las naciones.
Que canten de alegría las naciones,
porque gobiernas a los pueblos con justicia
y guías a las naciones de la tierra.
¡Que los pueblos te den gracias, Señor,
que todos los pueblos te den gracias!
Que Dios nos bendiga,
y lo teman todos los confines de la tierra.
-------
EVANGELIO
(Juan 12,44-50)
Jesús exclamó: "El que cree en mí, en realidad no cree en mí, sino en aquel que me envió.
Y el que me ve, ve al que me envió. Yo soy la luz, y he venido al mundo para que todo el que crea en mí no permanezca en las tinieblas. Al que escucha mis palabras y no las cumple, yo no lo juzgo, porque no vine a juzgar al mundo, sino a salvarlo. El que me rechaza y no recibe mis palabras, ya tiene quien lo juzgue: la palabra que yo he anunciado es la que lo juzgará en el último día. Porque yo no hablé por mí mismo: el Padre que me ha enviado me ordenó lo que debía decir y anunciar; y yo sé que su mandato es Vida eterna. Las palabras que digo, las digo como el Padre me lo ordenó".
-------
COMENTARIO
(Catecismo de la Iglesia Católica)
La invocación de Dios como "Padre" es conocida en muchas religiones. La divinidad es con frecuencia considerada como "padre de los dioses y de los hombres". En Israel, Dios es llamado Padre en cuanto creador del mundo. Pues aún más, Dios es Padre en razón de la alianza y del don de la Ley a Israel, su "primogénito" (Ex 4,22). Es llamado también Padre del rey de Israel (cf 2S 7,14). Es muy especialmente "el Padre de los pobres", del huérfano y de la viuda, que están bajo su protección amorosa (cf Sl 68,6)…
Jesús ha revelado que Dios es "Padre" en un sentido nuevo: no lo es sólo en cuanto creador, es eternamente Padre en relación con su Hijo Único, que recíprocamente sólo es Hijo en relación con su Padre: "Nadie conoce al Hijo sino el Padre, ni al Padre le conoce nadie sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar" (Mt 11,27). Por eso los apóstoles confiesa a Jesús como "el Verbo que en el principio estaba junto a Dios y que era Dios" (Jn 1,1), como "la imagen del Dios invisible (Col 1,15), como "el resplandor de su gloria y la impronta de su esencia" (Hb 1,3).
Después de ellos. Siguiendo la tradición apostólica, la Iglesia confesó en el año 325 en el primer Concilio Ecuménico de Nicea, que el Hijo es "consubstancial" al Padre, es decir, un solo Dios con él. El segundo concilio Ecuménico, reunido en Constantinopla en el año 381, conservó esta expresión en su formulación del Credo de Nicea y confesó "al Hijo Único de Dios, engendrado del Padre antes de todos los siglos, luz de luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado no creado, consubstancial al Padre".
-------
REFLEXIÓN
"El que cree en mí, en realidad no cree en mí, sino en aquel que me envió – Dios”
Jesús quiere conducirnos a descubrir al Padre; esa es su misión. Pero va más allá, hace que veamos al Padre en su propia persona. Nosotros estamos llamados a conducir a los que nos rodean, con nuestro ejemplo y palabra, a descubrir a Jesús y, al igual que Él hace con el Padre, siguiendo su ejemplo, tenemos que hacer que los demás lo vean, no por nuestra propia persona, sino por lo que hagamos en el actuar de cristiano a Diario. Tenemos que convertirnos en otros “cristos”, de manera que quien nos vea, le vea a Él y, más aún, conozca su Amor. Esa es la verdadera “misión” a la que todos estamos llamados.
¿Podremos decir? ¡Nos Atrevemos!
Así como Saulo y Bernabé, fueron enviados por el Espíritu Santo, ese gran compañero que el mismo Jesús nos dejó “El Espiritú Santo”…
-------
ORACIÓN
¡Ven, Espíritu Divino!
(Secuencia de Pentecostés - El himno más antiguo)
Ven, Espíritu Divino
manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre;
don, en tus dones espléndido;
luz que penetra las almas;
fuente del mayor consuelo.
Ven, dulce huésped del alma,
descanso de nuestro esfuerzo,
tregua en el duro trabajo,
brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas
y reconforta en los duelos.
Entra hasta el fondo del alma,
divina luz y enriquécenos.
Mira el vacío del hombre,
si tú le faltas por dentro;
mira el poder del pecado,
cuando no envías tu aliento.
Riega la tierra en sequía,
sana el corazón enfermo,
lava las manchas, infunde
calor de vida en el hielo,
doma el espíritu indómito,
guía al que tuerce el sendero.
Reparte tus siete dones,
según la fe de tus siervos;
por tu bondad y tu gracia,
dale al esfuerzo su mérito;
salva al que busca salvarse
y danos tu gozo eterno. Amén.
-
Enviado desde Evangelio del día:
(Libro de los Hechos de los Apóstoles 12,24-25.13,1-5a.)
Mientras tanto, la Palabra de Dios se difundía incesantemente. Bernabé y Saulo, una vez cumplida su misión, volvieron de Jerusalén a Antioquía, llevando consigo a Juan, llamado Marcos. En la Iglesia de Antioquía había profetas y doctores, entre los cuales estaban Bernabé y Simeón, llamado el Negro, Lucio de Cirene, Manahén, amigo de infancia del tetrarca Herodes, y Saulo. Un día, mientras celebraban el culto del Señor y ayunaban, el Espíritu Santo les dijo: "Resérvenme a Saulo y a Bernabé para la obra a la cual los he llamado". Ellos, después de haber ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron. Saulo y Bernabé, enviados por el Espíritu Santo, fueron a Seleucia y de allí se embarcaron para Chipre. Al llegar a Salamina anunciaron la Palabra de Dios en las sinagogas de los judíos, y Juan colaboraba con ellos.
-------
SALMO
(Salmo 67(66),2-3.5.6.8.)
El Señor tenga piedad y nos bendiga,
haga brillar su rostro sobre nosotros,
para que en la tierra se reconozca su dominio,
y su victoria entre las naciones.
Que canten de alegría las naciones,
porque gobiernas a los pueblos con justicia
y guías a las naciones de la tierra.
¡Que los pueblos te den gracias, Señor,
que todos los pueblos te den gracias!
Que Dios nos bendiga,
y lo teman todos los confines de la tierra.
-------
EVANGELIO
(Juan 12,44-50)
Jesús exclamó: "El que cree en mí, en realidad no cree en mí, sino en aquel que me envió.
Y el que me ve, ve al que me envió. Yo soy la luz, y he venido al mundo para que todo el que crea en mí no permanezca en las tinieblas. Al que escucha mis palabras y no las cumple, yo no lo juzgo, porque no vine a juzgar al mundo, sino a salvarlo. El que me rechaza y no recibe mis palabras, ya tiene quien lo juzgue: la palabra que yo he anunciado es la que lo juzgará en el último día. Porque yo no hablé por mí mismo: el Padre que me ha enviado me ordenó lo que debía decir y anunciar; y yo sé que su mandato es Vida eterna. Las palabras que digo, las digo como el Padre me lo ordenó".
-------
COMENTARIO
(Catecismo de la Iglesia Católica)
La invocación de Dios como "Padre" es conocida en muchas religiones. La divinidad es con frecuencia considerada como "padre de los dioses y de los hombres". En Israel, Dios es llamado Padre en cuanto creador del mundo. Pues aún más, Dios es Padre en razón de la alianza y del don de la Ley a Israel, su "primogénito" (Ex 4,22). Es llamado también Padre del rey de Israel (cf 2S 7,14). Es muy especialmente "el Padre de los pobres", del huérfano y de la viuda, que están bajo su protección amorosa (cf Sl 68,6)…
Jesús ha revelado que Dios es "Padre" en un sentido nuevo: no lo es sólo en cuanto creador, es eternamente Padre en relación con su Hijo Único, que recíprocamente sólo es Hijo en relación con su Padre: "Nadie conoce al Hijo sino el Padre, ni al Padre le conoce nadie sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar" (Mt 11,27). Por eso los apóstoles confiesa a Jesús como "el Verbo que en el principio estaba junto a Dios y que era Dios" (Jn 1,1), como "la imagen del Dios invisible (Col 1,15), como "el resplandor de su gloria y la impronta de su esencia" (Hb 1,3).
Después de ellos. Siguiendo la tradición apostólica, la Iglesia confesó en el año 325 en el primer Concilio Ecuménico de Nicea, que el Hijo es "consubstancial" al Padre, es decir, un solo Dios con él. El segundo concilio Ecuménico, reunido en Constantinopla en el año 381, conservó esta expresión en su formulación del Credo de Nicea y confesó "al Hijo Único de Dios, engendrado del Padre antes de todos los siglos, luz de luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado no creado, consubstancial al Padre".
-------
REFLEXIÓN
"El que cree en mí, en realidad no cree en mí, sino en aquel que me envió – Dios”
Jesús quiere conducirnos a descubrir al Padre; esa es su misión. Pero va más allá, hace que veamos al Padre en su propia persona. Nosotros estamos llamados a conducir a los que nos rodean, con nuestro ejemplo y palabra, a descubrir a Jesús y, al igual que Él hace con el Padre, siguiendo su ejemplo, tenemos que hacer que los demás lo vean, no por nuestra propia persona, sino por lo que hagamos en el actuar de cristiano a Diario. Tenemos que convertirnos en otros “cristos”, de manera que quien nos vea, le vea a Él y, más aún, conozca su Amor. Esa es la verdadera “misión” a la que todos estamos llamados.
¿Podremos decir? ¡Nos Atrevemos!
Así como Saulo y Bernabé, fueron enviados por el Espíritu Santo, ese gran compañero que el mismo Jesús nos dejó “El Espiritú Santo”…
-------
ORACIÓN
¡Ven, Espíritu Divino!
(Secuencia de Pentecostés - El himno más antiguo)
Ven, Espíritu Divino
manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre;
don, en tus dones espléndido;
luz que penetra las almas;
fuente del mayor consuelo.
Ven, dulce huésped del alma,
descanso de nuestro esfuerzo,
tregua en el duro trabajo,
brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas
y reconforta en los duelos.
Entra hasta el fondo del alma,
divina luz y enriquécenos.
Mira el vacío del hombre,
si tú le faltas por dentro;
mira el poder del pecado,
cuando no envías tu aliento.
Riega la tierra en sequía,
sana el corazón enfermo,
lava las manchas, infunde
calor de vida en el hielo,
doma el espíritu indómito,
guía al que tuerce el sendero.
Reparte tus siete dones,
según la fe de tus siervos;
por tu bondad y tu gracia,
dale al esfuerzo su mérito;
salva al que busca salvarse
y danos tu gozo eterno. Amén.
-
Enviado desde Evangelio del día:
martes, 19 de abril de 2016
Lecturas del 19/04/2016: Martes de la cuarta semana de Pascua
(Libro de los Hechos de los Apóstoles 11,19-26.)
-------
SALMO
(Salmo 87(86),1-3.4-5.6-7.)
¡Esta es la ciudad que fundó el Señor
sobre las santas Montañas!
El ama las puertas de Sión
más que a todas las moradas de Jacob.
Cosas admirables se dicen de ti,
Ciudad de Dios.
«Contaré a Egipto y a Babilonia
entre aquellos que me conocen;
filisteos, tirios y etíopes han nacido en ella.»
Así se hablará de Sión:
«Este, y también aquél,
han nacido en ella,
y el Altísimo en persona la ha fundado.»
Al registrar a los pueblos, el Señor escribirá:
«Este ha nacido en ella.»
Y todos cantarán, mientras danzan:
«Todas mis fuentes de vida están en ti.»
-------
EVANGELIO
(Juan 10,22-30)
Se celebraba entonces en Jerusalén la fiesta de la Dedicación. Era invierno, y Jesús se paseaba por el Templo, en el Pórtico de Salomón. Los judíos lo rodearon y le preguntaron: "¿Hasta cuándo nos tendrás en suspenso? Si eres el Mesías, dilo abiertamente". Jesús les respondió: "Ya se lo dije, pero ustedes no lo creen. Las obras que hago en nombre de mi Padre dan testimonio de mí, pero ustedes no creen, porque no son de mis ovejas. Mis ovejas escuchan mi voz, yo las conozco y ellas me siguen. Yo les doy Vida eterna: ellas no perecerán jamás y nadie las arrebatará de mis manos. Mi Padre, que me las ha dado, es superior a todos y nadie puede arrebatar nada de las manos de mi Padre. El Padre y yo somos una sola cosa".
-------
COMENTARIO
(San Hilario (c. 315-367), obispo de Poitiers y doctor de la Iglesia)
El Padre es el que es y así lo debemos creer. En cuanto al Hijo, nuestro espíritu no llega a alcanzarlo y toda palabra enmudece al querer nombrarlo. El Hijo es el engendrado por el no-engendrado, el único nacido del único, el verdadero salido del verdadero, el viviente nacido del viviente, el perfecto procediendo del perfecto, el poder saliendo del poder, la sabiduría salida de la sabiduría, la gloria de la gloria, "la imagen del Dios invisible"(Col 1,15)
¿Cómo vamos a entender la generación del Hijo por el Padre no engendrado?... Esta generación no es una ruptura o una división..: "El Padre está en mí y yo en el Padre" (Jn 10,38) No es una adopción porque el Hijo es verdaderamente Hijo de Dios y dice: "Quien me ve a mí, ve al Padre." (Jn 14,9) No ha venido al mundo como los demás seres, por obedecer a una orden, porque...él mismo tiene la vida en sí como aquel que lo ha engendrado a la vida en sí mismo. (Jn 5,26)... Es perfecto aquel que viene del Perfecto porque el que lo posee todo le ha entregado todo. El Padre y el Hijo poseen cada uno el secreto de este nacimiento.
-------
REFLEXIONES
“Hay que creerle a Jesús; creer lo que Él nos dice, y actuar conforme a su Palabra”
La Iglesia celebra hoy de acuerdo a los Hechos de los apóstoles se nos nombra como Cristianos, solo se nos conocía como seguidores del resucitado y los Judíos que eran discípulos de Jesús de Nazaret, fue en una ciudad no Judía “Antioquía” y el número de personas, no Judías llamadas Paganos y Gentiles, se incrementaba grandemente, épocas donde la Iglesia naciente decidió no imponerles a los nuevos seguidores el judaísmo “Que estaba representada por un signo canal, la circuncisión”….
Jesús le repetía a los líderes religiosos constantemente “Os lo he dicho, y no creéis; las obras que yo hago en nombre de mi Padre, ésas dan testimonio de mí. Pero vosotros no creéis, porque no sois ovejas mías. Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco, y ellas me siguen, y yo les doy la vida eterna; no perecerán para siempre, y nadie las arrebatará de mi mano”. Y ese fue su gran problema vino a ellos el pueblo elegido, donde nacería el “Mesías” salvador del mundo.
Hay una gran diferencia entre las palabras de creer en Jesús a Créele a Jesús, mientras solo creamos estaremos en un contaste ir y venir, no aceptamos del todo y las cosas del mundo no hacen olvidar esa creencia, caemos nuevamente en pecado y en el olvido, nos alejamos de Él, incluso en nuestras prácticas religiosas y del hermano que nos necesita. Caerle significa ir más allá, es estar constantemente con Él y dedicarnos al servicio de todos, al servicio del Amor, como nos los dice el mandamiento nuevo “Amarnos todos como Él nos Amó”.
Nosotros somos herederos de la fe de esos cristianos gentiles, fuimos incorporados a Jesús y a la Nueva y Eterna Alianza instituida por Él, no “por obra de la carne, ni de la voluntad del hombre”, sino porque hemos sido “engendrados por Dios” a través de la infusión del Espíritu que recibimos el día de nuestro Bautismo. El mismo Espíritu que recibieron los Apóstoles el día de Pentecostés, fiesta que próximamente celebraremos.
-------
ORACIONES
Oh Padre amoroso:
Estamos contentos de llamarnos “cristianos”,
como hombres y mujeres que seguimos a Cristo tu Hijo.
Queremos permanecer siempre fieles a él
con firme compromiso y entrega.
Cólmanos con la gracia del Señor
para que el Espíritu Santo viva en nosotros
y así también nosotros atraigamos a muchos al Señor
y seamos siempre dignos de llamarnos “cristianos”,
valioso nombre que recibimos
de Jesucristo nuestro Señor.
-
Enviado desde Evangelio del día:
Etiquetas:
Actuar de Cristiano,
Amor,
Dios,
Evangelio,
Fe,
Iglesia,
Lecturas de Pascua de Resurrección,
Misericordia,
Prójimo,
Vida Eterna
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





























